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Vidas Kerigmáticas

Redemptoris Custos

En este espacio queremos compartir con todos vosotros la vida de cantidad de hermanos nuestros que han acogido el Kerigma, que se han creído que Jesucristo murió y resucitó por ellos y esta gozosa experiencia los ha llevado a la santidad.

Existen y existirán hombres y mujeres que han acogido las Palabras de Jesús. Las han creído y ya desde la vida eterna nos ayudan a que también nosotros las vivamos y las anunciemos.

Son vidas Kerigmáticas aquellas que han creído que Jesús no nos pide imposibles cuando dice:

«Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos.
Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra.
Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados.
Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.
Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios.
Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos.
Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa.»
(Mt5. 3-11)

Ellos nos testimonian que lo más grande que les ha ocurrido en su existencia es el haberse encontrado con Cristo muerto y resucitado; ellos desde la vida eterna nos siguen ayudando para que también nosotros vivamos y anunciemos el Kerigma.

Decía santa Teresita del niño Jesús: “Me pasaré  mi cielo haciendo el bien en la tierra”, ella y todos los santos están en medio de nosotros ayudándonos a acoger, vivir y anunciar el Kerigma.

En Redemptoris Custos la vida de los santos está integrada con toda normalidad, los sentimos parte nuestra; cuando nos preguntan cuántos miembros somos es muy difícil responder porque no nos concebimos sin ellos, dice la Palabra de Dios:

«Miré, y vi una gran multitud, que nadie podía contar, de todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas, de pie delante del trono y delante del Cordero, vestidos con vestiduras blancas y con palmas en las manos”. (Ap 7,9)

Os invitamos a que  os acerquéis a sus vidas con la certeza de que encontraréis en ellos amigos verdaderos que os llevarán a la vivencia de vuestro bautismo, y que con su oración y méritos nos ayudarán a que también nuestras vidas sean vidas Kerigmáticas.

Todos estamos llamados a decir como San Pablo: «La vida que vivo al presente la vivo en la fe del Hijo de Dios que me amó y se entregó por mí.» (Gál. 2,19-20)… Ellos pudieron, nosotros con la ayuda de Jesús, María, San José y todos los santos, también podremos.

Carlo Acutis nació el 3 de mayo de 1991 en Londres, Reino Unido, en el seno de una familia italiana. Fue bautizado en Nuestra Señora de los Dolores el 18 de mayo del mismo año…

Isabel Catez nació el 18 de julio de 1880 cerca de Bourges (Francia). Tres años después nacerá su hermana Marguarita (Guita).  En 1887 fallecen su abuelo y su padre…

Edith Stein, de nombre religioso Teresa Benedicta de la Cruz  nace en 1891 en  la antigua Prusia, y muere en el campo de concentración nazi de Auschwitz el 9 de agosto de 1942. Fue una filósofa, mística, religiosa carmelita descalza, mártir y santa alemana de origen judío, pasando antes de convertirse al catolicismo por el judaísmo y el ateísmo.

El 17 de octubre de 2010, San Andrés Bessette se convirtió en el primer santo de la Congregación de Santa Cruz, al ser canonizado por el Papa Benedicto XVI. En este día, la Iglesia reconoció que Dios escogió a un hombre muy sencillo, devoto de San José, para una vida extraordinaria de servicio a la Iglesia.

Oración

Dios todopoderoso y eterno,
que nos has otorgado celebrar en una misma fiesta
los méritos de todos los Santos,
concédenos, por esta multitud de intercesores,
la deseada abundancia de tu misericordia y tu perdón.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu  Hijo, que contigo vive y reina
en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios por los siglos de los siglos.
Amén